Torturas, detenciones arbitrarias y represión destacan en el informe de Bachelet

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El informe, que mañana viernes presentará la alta comisionada Michelle Bachelet ante el Consejo de Derechos Humanos reunido en Ginebra, advierte que “si la situación no mejora, continuará el éxodo sin precedentes de emigrantes y refugiados que abandonan el país”, que supera ya los 4 millones de personas.

La institución pide a las autoridades la liberación de todos los detenidos por ejercer sus derechos fundamentales; señala al Ministerio Público por haber incumplido su obligación de investigar y enjuiciar a responsables, y afirma que los medios de comunicación se han reducido porque el régimen ha impuesto una hegemonía comunicacional que restringe el derecho de estar informado.

El documento, que se basa en 558 entrevistas con víctimas y testigos de violaciones de derechos humanos, denuncia que en el último decenio, especialmente desde 2016, el régimen de Maduro y sus instituciones han puesto en marcha una estrategia “orientada a neutralizar, reprimir y criminalizar a la oposición política y a quienes critican al gobierno”.

Advierte que Maduro ha recurrido a detenciones arbitrarias, en su mayoría sin fundamento legal, como uno de los principales mecanismos para intimidar y reprimir a sus adversarios desde 2014. Detalla que se registraron 135 casos de personas (23 mujeres y 112 hombres) aprehendidas entre 2014 y 2019. Algunos de estos casos han sido calificados como desapariciones forzosas hasta que los cuerpos de seguridad del Estado han revelado la ubicación de la víctima, luego de varios días de captura.

La mayoría de estas detenciones han sido cuando los ciudadanos estaban ejerciendo sus derechos humanos, en especial relacionados con la libertad de opinar, expresarse o reunirse de manera pacífica. “Sometiéndoles a juicios en los que se cometieron graves y repetidas violaciones de la garantía de procedimientos justos”, agrega.

El documento de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU reporta que en muchos casos los detenidos fueron sometidos a una o más formas de tortura, así como a tratos crueles, inhumanos o degradantes, como la aplicación de corriente eléctrica, asfixia con bolsas de plástico, simulacros de ahogamiento, palizas, violencias sexuales, privación de agua y comida, posturas forzadas y exposición a temperaturas extremas.

Indica que la GNB y la PNB han sido responsables del uso excesivo de la fuerza en manifestaciones por lo menos desde 2014. Las FAES son señaladas de llevar a cabo numerosas ejecuciones extrajudiciales en operaciones de seguridad. Lo mismo advierten del Cicpc. Los servicios de inteligencia, Dgcim y Sebin, son acusados de detenciones arbitrarias, maltratos y tortura a opositores y a sus familiares. Además, los colectivos armados (calificados por la Asamblea Nacional de paramilitares) contribuyen a este sistema ejerciendo control social en las comunidades locales y apoyando a las fuerzas de seguridad en la represión de manifestaciones y de la disidencia.

La Oficina del Alto Comisionado recomienda que se disuelvan las FAES y se establezca un mecanismo nacional imparcial e independiente, con apoyo de la comunidad internacional, con el fin de investigar las ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo en el curso de operaciones de seguridad, asegurar que sus responsables rindan cuentas, así como que las víctimas sean reparadas.

De acuerdo con el texto, un conjunto de leyes, políticas y prácticas que ha reducido el ámbito democrático ha desmontado el sistema de control institucional sobre el poder Ejecutivo y ha permitido la reiteración de graves violaciones de derechos humanos. Destaca, asimismo, la repercusión de la profunda crisis económica que ha privado a la población de los medios necesarios para satisfacer sus derechos en los ámbitos alimenticios y cuidados médicos.

Informa también que el régimen aceptó otorgar a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos acceso pleno a los centros de detención para monitorear las condiciones y hablar con las personas en cautiverio. Asimismo, que se adoptará un calendario de 10 visitas con aplicación de procedimientos especiales en los próximos 2 años. En 6 meses la Acnudh y el régimen evalurán la posibilidad de aumentar la presencia de la organización en el país y establecer una oficina.

Crisis alimentaria

La Acnudh confirmó que en el país se viola el derecho a la alimentación, incluso la obligación del Estado de garantizar que la población no padezca hambre. “El principal programa de asistencia alimentaria, conocido como ‘cajas CLAP’, no cubre las necesidades nutricionales que son elementales para la gente. El gobierno no ha demostrado que ha utilizado todos los recursos disponibles para garantizar la realización progresiva del derecho a la alimentación, ni tampoco que hubiere buscado, sin éxito, asistencia internacional para abordar dichas deficiencias”, asegura.

Los entrevistados por la Acnudh denunciaron una constante falta de acceso a los alimentos debido tanto a la escasez como a los altos precios.

“La disponibilidad de suficiente comida de calidad es deficiente, y los entrevistados dijeron que comían una vez o, como mucho, dos veces al día, y que consumían pocas proteínas y vitaminas. La falta de acceso a alimentos tiene un impacto especialmente adverso en las mujeres, que son las principales encargadas y/o las jefas de familia, quienes se ven obligadas a dedicar un promedio de 10 horas al día a hacer filas para obtener comida. Fuentes locales reportaron algunos casos de mujeres que se vieron forzadas a intercambiar comida por sexo”, denuncia.

En el informe se considera que las políticas económicas y sociales del chavismo han debilitado los sistemas de producción y distribución de alimentos, lo que ha aumentado la cantidad de personas que dependen de programas de asistencia alimentaria.

Salud: “La situación es grave” 

La oficina reconoce la crisis sanitaria del país al señalar que han aparecido enfermedades que antes estaban controladas o erradicadas, tal es el caso de la difteria y el sarampión. Reconoce que hay carencias de medicamentos de 60% a 100%.

También hay falta de acceso a todos los tipos de anticonceptivos, y que algunas ciudades enfrentan una escasez del 100%, lo que aumenta el riesgo de contraer VIH u otras enfermedades de transmisión sexual, así como la tasa de embarazos no deseados.

“Violaciones del derecho a la salud son resultado del incumplimiento del gobierno de sus obligaciones fundamentales, las cuales son irrenunciables, aun por motivos económicos (…) También se producen violaciones del derecho a la salud por el hecho de que el gobierno no publique datos sobre la salud pública, que son esenciales para la concepción y puesta en práctica de una respuesta adecuada a la actual crisis sanitaria que padece el país”, concluye en este apartado.

Sobre las sanciones

En el informe, la oficina de la ONU considera que Venezuela ya estaba bajo una crisis económica antes de que comenzaran las sanciones internacionales. Sin embargo, recalcan que las últimas medidas de este tipo han agravado aún más los efectos de la crisis y, por tanto, la situación humanitaria, “dado que la mayoría de los ingresos en divisas procede de las exportaciones de petróleo, muchas de las cuales están vinculadas al mercado estadounidense”, detalla.

FUENTE: EL NACIONAL

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