Lo que gasta en promedio el venezolano para protegerse del covid-19

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Van más de 13 meses de cuarentena en Venezuela. Un tiempo que ha transcurrido en una primera etapa de aislamiento estricto, seguido de periodos que alternan confinamientos más o menos flexibles, de acuerdo con las directrices que cada domingo Nicolás Maduro da a conocer en horario estelar.

Muchas son las cosas que han cambiado con la llegada de la pandemia: la introducción de las clases virtuales y la adaptación a este sistema por parte de niños, adolescentes, maestros, padres y hasta abuelos; una modificación en los hábitos de compra y de consumo gracias -en buena medida- a la irrupción de los delivery; el uso de tapabocas, alcohol o gel antibacterial para desinfección, tanto de uso personal como en las puertas de los negocios; las colas afuera de los locales comerciales para evitar aglomeraciones, entre otros aspectos.

La protección personal contra el covid-19 implica un gasto periódico. ¿Cuánto invierte un venezolano promedio en artículos de uso personal como lo son los tapabocas desechables? ¿O en elementos como antibacterial, alcohol y jabón? ¿Qué porcentaje representa de sus ingresos la compra regular de estos productos? Para dar respuesta a tales interrogantes, El Diario entrevistó a varios consumidores.

Tres realidades

Luisana Romero trabaja para una empresa privada y reside en Valencia, capital del estado Carabobo. Gasta aproximadamente 10 dólares en tapabocas; ocho dólares en un litro de antibacterial y cinco dólares en alcohol. ¿El total? 23 dólares al mes.

Romero no indicó cuánto gana. Sin embargo, un estudio del Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) reveló en su Índice de Remuneración del Trabajador Venezolano que, para el cierre de enero de 2021, el salario promedio del sector privado es de 70,1 dólares. Basado en este indicador, Romero destinaría casi un tercio de sus ingresos mensuales (32,81%) a la compra de insumos para protegerse del covid-19.

En Barquisimeto, estado Lara, la familia López –compuesta por cinco miembros- no gasta en tapabocas porque ellos lo fabrican a partir de telas que ya no usan, pero sí utilizan entre cinco y seis litros de jabón líquido semanalmente. Además, compran una barra de jabón azul y 250 mililitros de alcohol durante el mismo periodo. En esas compras gastan aproximadamente siete dólares que equivalen a 28 dólares en un mes.

Entre Barquisimeto y Valencia, en la ciudad de Chivacoa, una de las principales del estado Yaracuy, Ruth González destina 12 dólares mensuales para dos cajas de tapabocas quirúrgicos de 50 unidades cada una. Realiza esta inversión porque dice sentirse más cómoda y protegida contra el covid-19, además que cuando sale a trabajar los utiliza reforzados -dobles-. Adicionalmente, gasta en alcohol y jabón de mano.

Habrá personas que gasten más dinero, otras menos en su protección. Todo depende del poder adquisitivo de cada quién. Lo que sí es cierto es que, en la Venezuela de hoy, se necesita de -al menos- el equivalente a 20 dólares al mes para contar con el kit básico de prevención: tapabocas quirúrgicos desechables, jabón, alcohol o gel antibacterial.

Ya quienes quieran comprar tapabocas tipo KN95, considerados de alta eficiencia por la protección que brindan, deben invertir un poco más. Una mujer, que prefirió hablar bajo condición de anonimato, contó para El Diario que una caja de 12 unidades le cuesta 18 dólares. Si se compran individuales, su valor oscila entre dos y tres dólares por unidad.

La situación se torna difícil para los trabajadores de la administración pública, cuyo salario es de aproximadamente 4,7 dólares al mes, de acuerdo con el OVF. Esto configura un escenario en el que se debe elegir entre comer o protegerse del virus si no se cuenta con otro tipo de ingresos.

Peor la tienen los jubilados y pensionados –para mediados de 2020 el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales reveló que eran casi 5.000.000 de personas– y quienes aún devengan salario mínimo. En el “mejor” de los escenarios, estos ciudadanos, que representan un alto porcentaje de la población venezolana, cobran menos de un dólar mensual, cantidad que no alcanza ni para un kilo de harina.

¿Qué pasa con quienes se contagian?

La crisis económica del país y el colapso de los hospitales públicos dejan a los venezolanos vulnerables si llegan a contraer covid-19.

Quienes presentan complicaciones y no pueden acceder al sistema público de salud destinado para recibir atención, deben recurrir a las clínicas privadas para preservar su vida. En ellas, un día de hospitalización cuesta hasta 1.500 dólares, de acuerdo con un trabajo realizado por el periodista Marco Ruiz para El Diario.

Un buen indicador de la magnitud de la crisis durante la pandemia es el sitio web GoFundMe. Al 21 de abril de 2021, si se introduce la frase “covid Venezuela” en el buscador de la conocida plataforma de crowdfunding, se encuentran 2.148 campañas activas. Si damos los números del sector oficial por ciertos, serían 12,4 % de los casos no recuperados que son reconocidos por Maduro a la fecha.

Estas campañas no cuentan las que no incluyen en sus textos “covid” o “Venezuela” al momento de armar la recaudación, así que podrían ser más.

Todo lo anterior, aunado a la incertidumbre sobre un eventual proceso de vacunación en el país, provoca que la partida destinada a la prevención contra el coronavirus se posicione en los primeros lugares del listado de gastos de los venezolanos, sin importar lo oneroso que puede llegar a ser.

El Diario

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