The Associated Press (AP) obtuvo en exclusiva documentos que revelan que la administración del expresidente Donald Trump habría solicitado directamente a los fiscales federales en Miami evitar continuar con las investigaciones penales contra Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela.
Según la información obtenida por AP, los fiscales federales tenían entre sus objetivos avanzar en investigaciones relacionadas con Rodríguez, quien fue vicepresidenta durante el gobierno de Nicolás Maduro, líder encarcelado en Nueva York. La Agencia para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) había impulsado estas indagaciones desde 2018; sin embargo, la orden proveniente del Ejecutivo estadounidense provocó un inesperado cambio de rumbo en el proceso.
Hasta ahora, no está claro si los fiscales estadounidenses habían recabado pruebas suficientes para implicar directamente a Rodríguez o si se preparaba una acusación formal. Un portavoz del Departamento de Justicia declaró a AP que “nunca hubo una investigación en su contra que pudiera ser clausurada”.
La decisión de detener las pesquisas buscaba, entre otros propósitos, no obstaculizar las iniciativas del gobierno estadounidense orientadas a restablecer la estabilidad política en Venezuela tras la captura de Maduro, señalaron fuentes oficiales. No obstante, no se confirmó si la Casa Blanca tuvo una participación directa en dicha determinación ni cómo se gestionaron las consultas internas.
“A todos se les indicó que abandonaran el lugar”, indicó uno de los exfuncionarios entrevistados bajo condición de anonimato, al igual que otro funcionario actual, quienes hablaron con AP sin autorización para divulgar detalles sobre las discusiones internas vinculadas al caso.
Estas revelaciones surgen en un momento clave, luego de que Delcy Rodríguez anunciara la creación de una comisión de “reestructuración” gubernamental para adaptarse a la “nueva realidad política” tras la destitución de Nicolás Maduro. Desde que asumió la presidencia encargada, tras la operación militar estadounidense que capturó al dictador en enero, Rodríguez ha renovado parcialmente el gabinete, así como reemplazado a los principales mandos militares y a la mayoría de los comandantes regionales del ejército.
El caso pone en evidencia las complejas dinámicas políticas y judiciales que rodean a Venezuela en el contexto internacional y abre interrogantes sobre el futuro del país bajo la gestión de Delcy Rodríguez.


