«No hemos visto un aumento significativo» de venezolanos saliendo de su país, dijo el alto comisionado de la Agencia de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi
La campaña estadounidense comenzó con bombardeos a lanchas en el mar Caribe y luego se extendió al océano Pacífico. Los ataques más recientes ocurrieron este lunes, con el hundimiento de dos lanchas en aguas del Pacífico oriental, acciones que resultaron en la muerte de seis personas.
Con estos dos nuevos incidentes, la campaña antidrogas de la administración Trump suma más de 70 fallecidos y una veintena de embarcaciones destruidas, en medio de temores sobre posibles incursiones terrestres en territorio venezolano.
Ante este panorama, Grandi hizo un llamado a la paz: «Francamente, esperamos que todas las diferencias entre los países puedan resolverse de manera pacífica porque no necesitamos otro conflicto en esta región ni, dicho sea de paso, en el mundo», apuntó.
El éxodo de venezolanos, impulsado por la crisis social, económica y política, se agudizó especialmente a partir de la ola de protestas de 2017. Según Acnur, cerca de 7,9 millones de personas han salido de Venezuela en busca de protección, siendo la mayoría (aproximadamente 6,7 millones) acogida por otros países de Latinoamérica y el Caribe.


